Viktor Frankl, en El hombre en busca de sentido, nos mostró que el ser humano puede soportar cualquier sufrimiento siempre que descubra un propósito en él. Pero, ¿qué ocurre cuando el enfermero —ese profesional que sostiene la fragilidad ajena con sus manos— se encuentra en un entorno que erosiona su vocación? ¿Cómo seguir cuidando cuando la sociedad parece dar la espalda, cuando las familias exigen sin gratitud y cuando la dignidad del cuidado se ve reducida a un trámite?
En los pasillos iluminados con luces frías, donde el olor a desinfectante se mezcla con el murmullo de monitores, muchos enfermeros sienten que su fuerza se desgasta no solo por el cansancio físico, sino por una herida más profunda: la crisis de sentido.
La vocación frente a la ingratitud
Quien escoge la enfermería lo hace con la esperanza de marcar la diferencia, de ser bálsamo en la herida, compañía en la soledad, alivio en la incertidumbre. Sin embargo, la realidad diaria no siempre corresponde con esa visión:
- Familias que exigen, pero no colaboran.
- Pacientes que reducen al enfermero a un técnico anónimo.
- Una sociedad que aplaude la salud pero invisibiliza a quienes la sostienen.
La consecuencia es la pregunta silenciosa que duele más que cualquier turno interminable: “¿Para qué sigo haciendo esto?”. Cuando esa respuesta no llega, la vocación se apaga poco a poco. Como escribió Frankl, la desesperanza no nace del dolor en sí, sino de la percepción de que este dolor es inútil (1).
El sufrimiento insoportable es aquel que carece de sentido
La logoterapia nos recuerda que el sentido no depende de la gratitud externa, sino de la esencia misma del acto de cuidar. Frankl sobrevivió a los campos de concentración no porque su sufrimiento fuera menor, sino porque encontró un propósito en él (2).
Del mismo modo, el enfermero puede preguntarse:
- ¿Por qué decidí cuidar?
- ¿Puedo hallar significado incluso cuando no llega el reconocimiento?
- ¿Cómo transformar el cansancio en resiliencia?
El sentido, cuando se recupera, no convierte al enfermero en mártir, sino en testimonio vivo de resistencia frente a la indiferencia.
Estrategias para recuperar el sentido en medio de la hostilidad
- Reafirmar la elección personal
El cuidado es, ante todo, una decisión. Ni la sociedad ni las familias pueden arrebatar la convicción de que tu trabajo importa. - Poner límites saludables
Frankl enseñó que siempre tenemos libertad para elegir nuestra actitud (2). Establecer límites ante abusos emocionales no es egoísmo, es cuidado propio. - Recordar que el sentido es intrínseco
El enfermero no cuida para ser aplaudido, cuida porque ha elegido aliviar sufrimiento. Esa elección ya es sentido en sí misma. - Aferrarse a los pequeños gestos
Habrá silencios que hablen más que las palabras, manos que se aferren buscando calor, miradas que agradezcan sin voz. Allí, en lo diminuto, se encuentra la grandeza del cuidado.
Enfermería: resiliencia en un mundo hostil
Los estudios actuales demuestran que los profesionales de enfermería experimentan niveles elevados de desgaste emocional y burnout, en gran parte por la desvalorización social y la falta de reconocimiento (3,4). Sin embargo, también revelan que el cultivo de la espiritualidad, la resiliencia y el sentido personal son factores protectores que ayudan a sostener la vocación (5,6).
La enfermería, en este sentido, se convierte en un acto de resistencia silenciosa. No todos comprenderán el sacrificio, pero mientras exista un ser humano que necesite ser cuidado, la esencia del cuidado seguirá brillando incluso en la hostilidad.
Cuidar no es solo curar cuerpos: es velar por las almas, aun cuando el mundo no lo valore. Y ahí, en esa entrega silenciosa, la enfermería se convierte en un faro que ilumina la oscuridad.
Bibliografía
- Frankl VE. El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder; 2015.
- Frankl VE. La voluntad de sentido. Barcelona: Herder; 2012.
- Gómez-Urquiza JL, De la Fuente-Solana EI, Albendín-García L, Vargas-Pecino C, Ortega-Campos E, Cañadas-De la Fuente GA. Prevalence of burnout syndrome in emergency nurses: A meta-analysis. Crit Care Nurse. 2017;37(5):e1-e9.
- Pappa S, Ntella V, Giannakas T, Giannakoulis VG, Papoutsi E, Katsaounou P. Prevalence of depression, anxiety, and insomnia among healthcare workers during the COVID-19 pandemic: A systematic review and meta-analysis. Brain Behav Immun. 2020;88:901-907.
- Van der Colff JJ, Rothmann S. Occupational stress, sense of coherence, coping, burnout and work engagement of registered nurses in South Africa. SA J Ind Psychol. 2009;35(1):1-10.
- Baldacchino D. Spiritual care education of health care professionals. Religions. 2015;6(2):594–613.
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